lunes, 22 de noviembre de 2010

Contaminación atmosférica

Aunque no se pueda ver, ni tampoco oler, el aire está a nuestro alrededor. El aire que rodea la tierra se llama atmósfera y está formado por varias sustancias tales como: oxigeno, nitrógeno, vapor de agua, ozono, dióxido de carbono, etc. El oxigeno aunque está en menos proporción comparado con el nitrógeno, es más importante porque sin él no podríamos respirar y moriríamos en algunos minutos. Sin embargo, la productividad humana está continuamente contaminando el aire, emitiendo CO2 y otras sustancias que ponen en peligro la vida en la tierra.
Al principio se utilizaba la fuerza hidráulica o hídrica para mover los molinos. ,, Pero más tarde, con la Industrialización, se inventaron máquinas de vapor que se introdujeron en caso todo el proceso productivo. Para estas máquinas se utilizaban leña, turba y carbón. Más tarde estos avances fueron sustituidos por otros que utilizaban petróleo. El consumo y la población mundial eran mucho más reducidos, las fabricas pequeñas y la emisión de CO2 mucho inferior a la de hoy en día. Sin embargo, esto ha cambiado significativamente en los últimos siglos con el aumento de la población y del tamaño y número de fábricas. Mientas que la altura de las chimeneas de las fábricas inicialmente eran relativamente bajas, hoy en día la chimenea más alta del mundo es la de la central térmica GRES-2 que está en Kazajstán y alcanza unos 419 metro de altura.

Esta contaminación puede tener efectos graves sobre nuestra salud, como por ejemplo, el CO y el CO2 puede provocar dolores de cabeza, estrés, fatiga, problemas cardio-vasculares, desmayos, etc.; los óxidos de nitrógeno y azufre ocasionan enfermedades bronquiales, irritación del tracto respiratorio, cáncer, etc.; el Plomo, el Mercurio  y las dioxinas pueden generar problemas en el desarrollo mental de los fetos; el cadmio puede generar enfermedades en la sangre; el debilitamiento de la capa de ozono puede ocasionar cáncer a la piel  y enfermedades a la vista.
Los principales países contaminadores son los avanzados y los en desarrollo, porque son los que producen casi la totalidad de todos los bienes y servicios mundiales. Según un estudio de BBC, los Estados Unidos producen una cuarta parte del dióxido de carbono proveniente de la generación de electricidad, seguidos por China. Pero cuando se analizan las emisiones por habitante, los australianos son los más contaminantes del mundo, ya que producen cinco veces más dióxido de carbono que los habitantes de China. En la clasificación de la contaminación per cápita, los estadounidenses ocupan el segundo lugar, con ocho toneladas de CO2 por habitante, 16 veces más de lo que contamina un ciudadano indio. Una explicación de esta posición de los EE.UU. en la contaminación global de la Tierra se debe a que tiene unas grandes reservas de carbón y las utiliza., Aunque las plantas de energía de EE.UU. son las que emiten más CO2, liberando 2.500 millones de toneladas a la atmósfera cada año, las plantas australianas son las menos eficientes por habitante, ya que emiten 10 toneladas anuales per cápita, comparadas con las 8,5 toneladas de EE.UU. Las plantas de energía de China son las segundas más contaminantes, liberando 2.400 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.


Emisión de dióxido de carbono, por país, en millones de toneladas.
Los 10 países más contaminantes:
1.       EE.UU. - 2.530 millones
2.       China - 2.430 millones
3.       Rusia - 600 millones
4.       India - 529 millones
5.       Japón - 363 millones
6.       Alemania - 323 millones
7.       Australia - 205 millones
8.       Sudáfrica - 201 millones
9.       Reino Unido - 192 millones
10.   Corea del Sur- 168 millones

¿Qué es la contaminación?

La Revolución Industrial ha sido un elemento fundamental para el progreso humano. Esta tiene como consecuencia un cambio radical en el proceso productivo que ha permitido aumentar la producción y la calidad de los productos. , Sin embargo, el trabajo manual fue reemplazado por una progresiva mecanización de todos los procesos productivos iniciada por el sector textil.
Pero la industrialización ha tenido una imperfección, la continua contaminación del medio ambiente.
La contaminación es cualquier sustancia o forma de energía que puede provocar algún daño o desequilibrio (irreversible o no) en un ecosistema, en el medio físico o en un ser vivo. Su cantidad tiene que ser suficiente para que provoque este desequilibrio y únicamente puede ser generada por la actuación humana. Los contaminantes se clasifican en tres tipos: sólidos, líquidos y gaseosos.
Los contaminantes sólidos son los diversos tipos de basura que contaminan el agua, el aire o el suelo. El suelo porque produce microorganismos y animales dañinos, el aire porque produce mal olor y gases tóxicos o el agua porque la ensucia y no puede utilizarse.
Los contaminantes líquidos incluyen las aguas negras, los desechos industriales, los derrames de combustibles derivados del petróleo, los cuales dañan básicamente el agua de ríos, lagos, mares y océanos, y con ello provocan la muerte de diversas especies.
Los contaminantes gaseosos incluyen la combustión del petróleo (óxido de nitrógeno y azufre) y la quema de combustibles como la gasolina (que libera monóxido de carbono), la basura y los desechos de plantas y animales.

Visible o no la contaminación se acrecienta cada vez más en el mundo global lo que significa un gran problema, no solo para la naturaleza sino también para nuestra salud. Hay cada vez más organizaciones que defienden el aumento de la política internacional en este ámbito como ONU, la Comisión Europea, etc., pero los resultados son escasos, porque los países líderes en la producción y comercio mundial, de los que tiviera que haber salido el estímulo de reducir la contaminación y conservar la naturaleza, como EE.UU. y China siguen contaminando.

Soluciones de los fallos del mercado - Soluciones Públicas

1.    Soluciones públicas:
Entre las soluciones públicas diferenciamos claramente entre: las basadas en el mercado y la regulación directa.
Las basadas en el mercado a su vez pueden ser de 3 tipos:
·         Multas e impuestos – muestran al individuo o a la empresa los verdaderos costes y beneficios sociales de sus actos igualando, por una parte, los costes privados marginales y los costes sociales marginales, y por otra los beneficios privados marginales y los beneficios sociales marginales, lo que se denomina impuesto corrector o impuesto pigouviano.
Si no gravásemos la contaminación, las empresas cobrarían un precio igual al coste privado marginal, pero como la gravamos entonces el precio aumenta y la producción disminuye.
·         Subvenciones para la reducción de la contaminación – lo que puede hacer el Estado es conceder una subvención a la empresa igual a la diferencia entre el beneficio social marginal de reducción de la contaminación y el beneficio privado marginal de la empresa.

El problema es que no se consigue una asignación eficiente de los recursos pues los costes sociales marginales incluyen los costes de la subvención del Estado para reducir la contaminación, mientras que las empresas no tienen esto en cuenta cuando deciden el nivel de producción. Por lo que los costes sociales marginales, igual que antes, son superiores a los costes privados marginales. De hecho, la subvención reduce los costes sociales marginales y los costes privados marginales. Los costes sociales marginales pasan de Qc a Q0, mientras que los costes privados marginales pasan de Qm a Qs.
Finalmente, hay que decir que tanto para la sociedad como para los contaminadores es más preferible esta situación que la de las multas porque el nivel de producción aumenta y los precios bajan, mientras que con las multas ocurría lo contrario (el precio aumenta y la producción disminuye).
·         Permisos transferibles – Uno de los últimos progresos para reducir la contaminación son los permisos transferibles. Cada permiso define la cantidad máxima de contaminación que legalmente puede emitir una empresa en el proceso de su funcionamiento. Por tanto, cuando el coste de una empresa de reducir la contaminación es inferior al precio de los permisos en el mercado, la empresa reducirá la contaminación para luego poder vender sus permisos. La empresa reducirá la contaminación hasta el nivel en el que el coste marginal de reducción de la contaminación sea igual al precio del mercado de permisos.
Existen dos problemas de los premisos transferibles: el primero es su cantidad y distribución entre las empresas, pues las empresas que ya tiene una buena tecnología que reduce la contaminación van a recibir un menor número de permisos; el segundo problema es que no siempre da igual donde se contamina más y donde menos.
La regulación
   Según los defensores de la contaminación esta es la mejor medida porque se reduce la incertidumbre y así las empresas no contaminan el medio ambiente más de lo permitido.
La economía del sector público, 3ª Ed. Joseph E. Stiglitz

Soluciones de los fallos del mercado - Soluciones Privadas

     Soluciones privadas:
Una de las soluciones del mercado podría ser internalizar el coste, es decir llegar a un acuerdo. Por ejemplo: supongamos un lago donde pescan 20 pescadores y que cada uno quiere incrementar su negocio aumentando el número de barcos que tiene en el lago. Entonces, los pescadores se tendrían que reunir y decidir este número, porque si no lo hicieran y este es muy superior, esto provocaría una gran disminución de la cantidad de pescado en el lago y al final fracasaría su negocio
Una segunda solución es la asignación de derecho de propiedad porque cuando una persona posee el control total sobre un objeto y este le proporciona beneficios, le cuidará para que sigua proporcionándole beneficios en el futuro.
El sistema jurídico es el tercer mecanismo de las soluciones privadas, pues su objetivo es evitar que las acciones de una persona perjudiquen a otra. De hecho, existen los tribunales que actúan en momentos cuando no se puede llegar a un acuerdo entre las partes vinculadas.
Problemas de las soluciones privadas:
Ø  El problema del bien público – La existencia de polizones.
Ø  El problema de la información imperfecta. ¿Cuánto debe compensarse a una persona por la externalidad? Incentivo para no decir la verdad.
Ø  Elevados costes de transacción – Es difícil llegar a un acuerdo para resolver externalidades.
Ø  Existen elevados costes de litigar y una incertidumbre sobre los resultados. Por tanto es posible que las personas pobres no puedan correr los riesgos de litigar.

El problema de los costes sociales

En 1991 el premio Nobel en economía le fue otorgado a Ronald Coase de la Universidad de Chicago. El profesor Coase ha hecho muchas contribuciones a la teoría económica, pero las más grandes derivan de un artículo escrito en 1960 titulado “El Problema de los Costes Sociales”. Según este autor si no tuviera barreras legales para un regateo eficiente, la gente podría siempre negociar hasta llegar a un Óptimo de Pareto, es decir que nadie pueda tener mayor beneficio sin hacer que el otro pierda de alguna manera. Según esta afirmación cualquier equilibrio de mercado para una economía en la cual existe un mercado de competencia perfecta para cada bien será socialmente eficiente.
Los mercados perfectamente competitivos para todo bien no existen y una de las causas para ello son las externalidades. En la competencia perfecta sí que podemos llegar a un Óptimo de Pareto, pero esto no quiere decir que es tan “perfecta”.  De hecho, no todos los costes están reflejados en los precios de los productos que se intercambian, porque si los estuvieran, no podríamos llegar al Estado de Bienestar y a la eficiencia. Por esto existen las externalidades. Cuando compramos un producto, por ejemplo un libro que está de moda, en su precio no se incluyen todos los costes (como: los costes causados a la naturaleza por haber producido el libro) o se incluye una pequeña parte, porque si se incluyesen entonces el libro costaría mucho más y llegaría a un menor número de personas, es decir no se llegaría a la eficiencia en el mercado.
En definitiva, cuando existen barreras que impiden que los costes reales se revelen, entonces hablamos de “Fallos del Mercado”. En tal caso, recurrimos a otros métodos para maximizar el Bienestar.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Qué se entiende por externalidad?

La externalidad es una "interdependencia no compensada", es decir es una influencia no compensada de un agente sobre el bienestar de otro. Dicha influencia puede generar un mayor nivel de bienestar (externalidad positiva) o por el contrario, provocar un perjuicio (externalidad negativa).
Ejemplo de externalidad negativa: supongamos que hay una fábrica de papel al lado de un lago.En la producción de papel se emite una sustancia química llamada dioxina que aumenta el riesgo de cáncer en la población, lo que supone una externalidad negativa para la población.
Ejemplo de externalidad positiva: supongamos que existe un cultivo de árboles. frutales en un lugar determinado. Vecino a éste se encuentra una empresa que extrae miel de abejas. Las abejas, para producir miel, necesitan del néctar de las flores; a su vez, para que los árboles den frutas, es necesario que exista una polinización la cual se facilita por el movimiento de insectos de flor en flor. Por lo tanto, sin haber pagado por ello, el dueño de los árboles está beneficiándose de una externalidad positiva por el hecho de que el vecino produzca miel de abejas y tenga abejas cercanas a su cultivo. De la misma forma, el vecino está recibiendo una externalidad positiva, producida por el cultivo de árboles, por el hecho de tener cerca las flores de estos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Externalidad
http://riie.com.es/?a=29903
http://guillermopereyra.com/documentosenpdf/Externalidades.pdf